ZP ha acudido al Congreso para contar lo que ya sabemos y a pedir que los diferentes grupos parlamentarios se sumen a su “más de lo mismo”, es decir, a seguir sin hacer nada frente a una crisis que primero negó y ahora asegura que estamos superando.
Mariano Rajoy ha sido contundente:
Hay un grave problema de confianza que se llama ZP, dentro y fuera de España. No hace lo que tiene que hacer. Dice una cosa y la contraria dependiendo del interlocutor que tenga delante. ZP es el único responsable de la situación que padecemos.
El Partido Popular le ha ofrecido acuerdos para salir de la crisis, no una, sino seis veces el en propio Parlamento, a lo que Zapatero se ha limitado a responder que se lo impiden “profundas diferencias ideológicas”.
Si realmente quiere recuperar la credibilidad perdida, ZP tiene una ocasión extraordinaria de demostrarlo, empezando por:
O no subir impuestos, como el IVA y no penalizar el ahorro de las familias.
O reducir el gasto público en 10.000 millones de euros.
O destinar el Fondo de Inversión Local- dotado con 5.000 millones de euros- para inyectar liquidez al sistema y ayudar a las pymes y autónomos.
O disminuir un 25% los altos cargos de la Administración.
O volver a la Ley de Estabilidad Presupuestaria para establecer techos de gasto y límites de endeudamiento a todas las administraciones públicas.
O Aprobar una ley contra la morosidad con un límite de 60 días para pagar las facturas.
A partir de aquí, se puede hablar de reformas estructurales en el mercado de trabajo, en la educación, en la energía. Se podría hablar de competitividad.
Estoy de acuerdo con Rajoy: España es un país fiable, serio y maduro, que sabe hacer bien las cosas cuando estás bien gobernado. La situación económica que atravesamos nada tiene que ver con conspiraciones planetarias ni nada parecido.
Si Zapatero no puede o no quiere enfrentarlo, que deje el sitio a otro.


Zapatero nos está llevando por un camino de endeudamiento que conduce a España a una situación de difícil y dolorosa solución. En 2.009 el déficit se situará entre el 10 y el 12 por ciento del PIB que podría alcanzar 120.000 millones de euros.
El desempleo centró el discurso del Príncipe Don Felipe durante la entrega de los Premios que llevan su nombre. Rajoy ha mencionado el tema durante la clausura del Congreso del PP de Vizcaya: “Veo al Gobierno vencido por la situación e incapaz de generar confianza”. Estas han sido sus palabras. 


