La semana pasada la Presidenta de la Comunidad puso la primera piedra del futuro hospital público que se ubicará en Torrejón de Ardoz. Con ocasión de este evento ayer tuve que responder en el Pleno de la Asamblea a una pregunta sobre qué va a significar la apertura de este nuevo centro.
El nuevo hospital de Torrejón, dispondrá de los últimos avances tecnológicos y diagnósticos así como de 250 habitaciones individuales, 10 quirófanos, 6 paritorios, 14 puestos de diálisis, 42 consultas externas y 29 gabinetes de exploración, que beneficiarán de manera muy particular a los vecinos de Torrejón y de su entorno.
La construcción de este nuevo hospital se enmarca dentro del compromiso de dotar a la red sanitaria pública de cuatro nuevos hospitales en la Comunidad de Madrid. El nuevo hospital contará con unas instalaciones que servirán para atender el 95 por ciento de las necesidades de los pacientes madrileños. De esto mismo puede presumir también el segundo de los hospitales proyectados, el de Móstoles, que después de esta semana se encuentra más cerca de convertirse en una realidad. Realidad que reforzará la asistencia hospitalaria con 260 camas y la acercará a más de 180.000 personas que se verán beneficiadas por la proximidad de las instalaciones del nuevo hospital, cuya cartera de servicios incluirá servicios médicos, quirúrgicos, materno infantiles y centrales.
Hasta ahora, la inauguración de cada nuevo hospital beneficiaba al resto de los madrileños contribuyendo a reducir la presión asistencial sobre otros hospitales. En el caso de Torrejón, por ejemplo, el principal beneficiado será el Hospital Príncipe de Asturias. En cambio, a partir de ahora, gracias a la libertad de elección en la Comunidad de Madrid, se puede afirmar con rotundidad que cada nuevo hospital beneficiará a toda la sociedad madrileña.




